ACTIVIDADES
PREVENTIVAS
La OPS (2006, P. 144) sugiere algunas actividades a ejecutar
para prevenir los efectos negativos de la labor de los equipos de respuesta,
siendo estas:
- Debe existir una cuidadosa selección de los postulantes, con descarte de personas con trastornos de personalidad.
- Definir los perfiles para cada tipo de especialidad o labor, con el fin de designar al personal más competente para cada tipo de tarea.
- Realizar como parte de las actividades anuales un proceso de evaluación en salud mental para identificar de manera oportuna el agotamiento emocional, los síntomas de estrés postraumático y otros trastornos psíquicos.
- Realizar actividades de prevención del estrés ocupacional y autocuidado de la salud mental, empleando para ello materiales educativos de fácil lectura y comprensión.
- Incluir en las actividades de protección de la salud mental una amplia gama de trabajadores.
- Extender los cuidados de la salud mental a las familias de los integrantes de los equipos de respuesta para prevenir la violencia u otros conflictos, como involucrarlos en el conocimiento del trabajo que realizan y el estrés al que están sometidos.
- Los programas de capacitación y entrenamiento deben evaluar la capacidad de los participantes para trabajar bajo presión, realizar las labores de equipo, tolerar la frustración y manejar el miedo.
- Enseñar a reconocer las reacciones psicológicas que requieren una acción correctiva inmediata, para así brindar el apoyo necesario de manera oportuna.
- Formar un grupo de intervención en crisis integrado por personal con experiencia, cuya función será informar a la familia acerca de la situación de los miembros del equipo de respuesta (lesiones o fallecimiento).
La alimentación debe ser un aspecto importante a considerar
para mantener al equipo activo y funcionando. Al respecto se mencionan algunas
sugerencias (OPS, 2006):
- Se recomienda la ingesta de vitamina B y C en mayores cantidades, adicionalmente a los que se consumen en los alimentos, pues en situaciones de estrés agudo o crónico, estas resultan insuficientes.
- Se sugiere ingerir de manera periódica líquidos, que contengan sobre todo electrolitos o jugos naturales, que puedan llevarse en termos o cantimploras.
- Resulta saludable evitar el consumo de alimentos ricos en azúcares, particularmente caramelos, dulces, gaseosas y chocolates, ya que ellos no ayudan a reponer energía como se cree. Se sugiere su sustitución por frutas.
- Se debe evitar el consumo excesivo de cafeína (mayor a 250mg, una taza contiene 110mg, con otras fuentes adicionales), té, gaseosas o chocolate, resulta más beneficioso sustituirlos por agua mineral, jugo de frutas, leche, sales hidratantes y electrolitos por vía oral. La cafeína puede provocar dolores de cabeza, diarrea, inquietud, arritmia cardíaca, nerviosismo, irritabilidad e insomnio, implica una mayor demanda de oxígeno.
- Se recomienda una alimentación alta en calorías con productos no perecederos, como frutas secas, avellanas, nueces, etc.
- La dieta alimenticia debe incluir alimentos fáciles de ser digeridos y en proporciones adecuadas, puesto que en una situación de estrés, la digestión se hace más lenta por la redistribución de la sangre hacia los músculos y el cerebro, lo cual podría ocasionar problemas.
- Evitar el consumo de alcohol.
La OPS (2006)
sugiere tener en cuenta las siguientes consideraciones:
- Se recomienda practicar regularmente 30 minutos tres veces por semana, sobre todo como medida preventiva contra el estrés, pues aporta efectos beneficiosos.
- Resulta beneficioso hacer ejercicio físico antes de dormir, después de un período de servicio.
- La actividad física permite metabolizar los efectos nocivos de la reacción de estrés.
- Las sustancias como la noradrenalina hacen más vulnerable a las personas con respecto a las emociones negativas como el miedo y la cólera. La actividad física ayuda a su metabolismo.
- Durante la fase de alarma, brindar toda la información factible a los miembros del equipo de respuesta.
- Informar a los equipos de respuesta acerca de la condición en que se encuentran sus familiares y su localización.
- Se debe desarrollar un sistema de acompañamiento entre los equipos de respuesta, con el fin de que ambos miembros puedan estar vigilantes y atentos entre sí, percatándose uno del otro de sus estados de ánimo, asistiéndose y dándose aliento mutuamente.
- En las operaciones de larga duración, es saludable tomar un descanso para evitar la fatiga emocional y los errores.
- Establecer una reunión en cada cambio de turno o de equipo para informar sobre lo que está ocurriendo, como para poder hablar acerca de sus sentimientos y emociones, sin censurarlos. Es necesario tener a alguien con quien hablar y que brinde soporte emocional para lidiar con el impacto negativo de las durezas y las vivencias de las operaciones de emergencias.
- Resulta saludable ejecutar caminatas conjuntas lejos del área de trabajo, para platicar sobre diversos temas y no sólo de lo ocurrido en el desastre.
- Fomentar actividades sociales y deportivas.
- Mantener el contacto con la familia y amigos por vía telefónica. Incluir entre las cosas a empacar artículos que ayuden a mantener el contacto psicológico con la familia.
- Fomentar la integración del equipo de trabajo, pues permite generar un sentimiento de protección que ayuda a combatir contra el estrés.
- Las técnicas de relajación, respiración profunda y la meditación contribuyen de manera efectiva en el proceso de recuperación y de retorno a la actividad rutinaria.
- Involucrar a la familia ayuda a prevenir posibles conflictos en su interior como resentimientos, temor por la pérdida de sus seres queridos, dado que se motiva el conocimiento mutuo, lo cual conlleva a brindarse apoyo mutuo.
- El consumo de alcohol no es aconsejable porque al final actúa como depresor, acarreando la evocación masiva de recuerdos desagradables que generan malestar psicológico.
- Escribir relatos de lo ocurrido permite revalorar lo sucedido y darle sentido a su papel desarrollado frente a dicha situación, lo cual es a la vez una oportunidad para expresar sentimientos al respecto.
Referencias Bibliográficas
OPS. (2006). Guía práctica de la
salud mental en situaciones de desastres. Recuperado de: http://www.who.int/mental_health/paho_guia_practicade_salud_mental.pdf
OPS. (2010). Apoyo psicosocial en
emergencias y desastres: Guía para equipos de respuesta. Recuperado de:
http://api.ning.com/files/953bHOXu9W1Ahxrrln1TQ3DdRPKZf5-fVggPdk83mW9*cTAvj4onWTDWEweLXYRXsPlACTHwwcQ0EW3RH6aa0pxylSX-8Oqz/APOYOPSICOSOCIALENEMERGENCIASHUMANITARIASYDESASTRES.pdf


Entendiendo que los miembros de los equipos de primera respuesta son las víctimas ocultas de los desastres es importante tener en cuenta qué actividades se pueden llevar a cabo para mejorar sus condiciones de salud mental, como consumir alimentos bajos en cafeína, que contengan vitamina B y C, líquidos de preferencia que contengan electrolitos, frutas y verduras, y por supuesto practicar actividad física como pilar básico para mantener alejado el estrés.
ResponderEliminarConcuerdo con su opinión al respecto, sin embargo considero que en primer lugar es importante hacer una buena selección del personal, el cual integrará el equipo de primera respuesta, haciendo un descarte de aquellos con posibles trastornos de personalidad. De igual modo, mantener el contacto con la familia para que les brinden soporte emocional, como también contar con personas con quien puedan hablar de sus sentimientos, frustraciones, sin ser juzgados por ellos.
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